Fuente:
Comunicado de prensa Organización Mundial de la Salud
6 de junio
de 2017 | Ginebra - Entre los
últimos cambios introducidos en la Lista Modelo OMS de Medicamentos
Esenciales de 2017 figuran nuevas recomendaciones sobre qué antibióticos se
han de utilizar contra las infecciones comunes y cuáles se deben reservar para
los casos más graves. Asimismo se han añadido medicamentos contra la infección
por el VIH, la hepatitis C, la tuberculosis y la leucemia.
En la lista
actualizada figuran 30 nuevos medicamentos para adultos y 25 para niños y se
especifican nuevas indicaciones para nueve productos que ya figuraban en la
lista, lo que eleva a 433 el número total de medicamentos considerados
esenciales para responder a las necesidades más importantes de salud pública.
Muchos países utilizan la Lista Modelo OMS de Medicamentos Esenciales
para incrementar el acceso a los medicamentos y orientar sus decisiones sobre
los productos cuya disponibilidad deben garantizar.
«La seguridad
y eficacia de los medicamentos son aspectos esenciales de cualquier sistema de
salud», dijo la Dra. Marie-Paule Kieny, Subdirectora General de la OMS para
Sistemas y Servicios de Salud. «Velar por que todas las personas puedan acceder
a los medicamentos que necesitan, cuando y donde los necesiten, es esencial
para que los países avancen hacia el logro de la cobertura sanitaria
universal».
Nueva recomendación: tres
categorías de antibióticos
En la mayor
revisión de la sección sobre antibióticos que se ha realizado en los 40 años de
historia de la Lista de Medicamentos Esenciales, los expertos de la OMS
han agrupado los antibióticos en tres categorías —ACCESO, PRECAUCIÓN y ÚLTIMO
RECURSO— y han formulado recomendaciones sobre cuándo se debería utilizar cada
categoría.
Inicialmente,
las nuevas categorías se aplican solo a los antibióticos utilizados para tratar
21 de las infecciones generales más comunes. Si el método resulta eficaz, en
futuras versiones de la Lista su uso podría ampliarse a medicamentos destinados
a tratar otras infecciones.
Este cambio
tiene como finalidad garantizar que los antibióticos estén disponibles cuando
se necesiten y que se receten los antibióticos adecuados para las infecciones
apropiadas. El cambio debería mejorar los resultados terapéuticos, reducir el
desarrollo de bacterias farmacorresistentes y preservar la eficacia de los
antibióticos de «último recurso» que son necesarios cuando los demás fallan.
Estos cambios
respaldan el Plan de acción mundial de la OMS sobre la resistencia a los
antimicrobianos, cuyo objetivo es luchar contra el desarrollo de
farmacorresistencia velando por el uso óptimo de los antibióticos.
La OMS
recomienda que los antibióticos incluidos en el grupo ACCESO estén disponibles
siempre para tratar un amplio abanico de infecciones comunes. Incluye, por
ejemplo, la amoxicilina, que es un antibiótico ampliamente utilizado para
tratar infecciones como la neumonía.
En el grupo
PRECAUCIÓN figuran los antibióticos recomendados como tratamientos de primera o
segunda elección para un pequeño número de infecciones. Por ejemplo, convendría
reducir considerablemente el uso del ciprofloxacino para tratar la cistitis (un
tipo de infección de las vías urinarias) y las infecciones de las vías
respiratorias superiores (como la sinusitis y la bronquitis bacterianas) para
evitar que se desarrolle una mayor resistencia a este fármaco.
En el tercer
grupo (ÚLTIMO RECURSO) se incluyen antibióticos como la colistina y algunas
cefalosporinas que deberían considerarse opciones de último recurso y
utilizarse únicamente en los casos más graves, cuando las demás alternativas no
hayan funcionado, por ejemplo para infecciones potencialmente letales causadas
por bacterias multirresistentes.
Los expertos
de la OMS han añadido 10 antibióticos a la lista de medicamentos para adultos y
12 a la lista de medicamentos de uso pediátrico.
«El aumento
de la resistencia a los antibióticos se debe al modo en que utilizamos y
abusamos de estos medicamentos», dijo la Dra. Suzanne Hill, Directora de
Medicamentos y Productos Sanitarios Esenciales. «La nueva lista de la OMS
debería permitir a los encargados de la planificación del sistema de salud y a
los prescriptores de medicamentos velar por que las personas que necesiten
antibióticos tengan acceso a ellos y reciban el antibiótico apropiado, de manera
que el problema de la resistencia no se agrave».
La Lista de
Medicamentos Esenciales actualizada también incluye varios fármacos nuevos,
como dos medicamentos contra el cáncer de boca, un nuevo comprimido contra la
hepatitis C en el que se combinan dos medicamentos, un tratamiento más eficaz
contra el VIH y un fármaco ya existente que puede utilizarse para prevenir la
infección por el VIH en personas de alto riesgo, nuevas formulaciones
pediátricas de medicamentos antituberculosos, y analgésicos. Se trata de los
siguientes medicamentos:
- dos medicamentos contra el cáncer de boca (dasatinib y nilotinib) para el tratamiento de la leucemia mieloide crónica, que se ha vuelto resistente al tratamiento de referencia. En los ensayos clínicos, uno de cada dos pacientes que tomó estos medicamentos experimentó una remisión total y duradera de la enfermedad;
- la asociación de sofosbuvir y velpatasvir como primera combinación terapéutica para los seis tipos de hepatitis C (la OMS está actualizando sus recomendaciones en materia de tratamiento contra la hepatitis C);
- dolutegravir para el tratamiento de la infección por el VIH, en respuesta a la evidencia más reciente que atestigua la inocuidad y eficacia del medicamento y su alta barrera de protección contra la resistencia;
- profilaxis previa a la exposición con tenofovir, solo o en combinación con emtricitabina o lamivudina, para prevenir la infección por el VIH;
- delamanid para el tratamiento de la tuberculosis multirresistente en niños y adolescentes y clofazimina para el tratamiento de la tuberculosis multirresistente en niños y adultos;
- combinaciones de dosis fija de isoniazida, rifampicina, etambutol y pirazinamida adaptadas a los niños, para el tratamiento de la tuberculosis pediátrica;
- parches transdérmicos de fentanilo y metadona para el alivio del dolor en enfermos de cáncer, con el fin de aumentar el acceso a medicamentos para cuidados terminales.
