Estrategias para reducir el burnout en la atención sanitaria mediante el modelo de áreas de trabajo
Carga de trabajo—La sobrecarga laboral es un característica de la atención médica que significa que hay poca oportunidad para descansar, recuperarse y recobrar el equilibrio. Manejar la carga de trabajo y reconocer los límites de cada uno puede proporcionar oportunidades que ayuden al personal a sentirse eficaz en su trabajo.
Control—Experimentar falta de control es un factor pronóstico constante del burnout. A la inversa, la percepción de poder influir sobre las decisiones y ejercer autonomía profesional es más probable que genere médicos resilientes y comprometidos
Recompensa—El reconocimiento y la recompensa insuficientes (ya sea económica, institucional o social) aumenta la vulnerabilidad al burnout porque devalúa tanto al trabajo como a los trabajadores y se relaciona estrechamente con sentimientos de ineficacia. Sentir que uno está recompensado apropiadamente se asocia con satisfacción intrínseca, que es el estado óptimo para el personal sanitario. En esta área los pacientes pueden contribuir.
Comunidad—Independientemente de su tamaño, las instituciones sanitarias constituyen comunidades sociales. El área comunitaria tiene que ver con las relaciones que las personas tienen con otros en el trabajo. Ya se trate de un consultorio rural o de un gran hospital universitario, las relaciones que se caracterizan por falta de apoyo y de confianza y por conflictos sin resolver, implican gran riesgo de agotamiento extremo.
Equidad— La equidad es el grado en el que las decisiones en el trabajo se perciben como justas y equitativas. Este factor es el más directamente relacionado con la asistencia al paciente. Los pacientes y el personal sanitario experimentan sentimientos de escepticismo, ira y hostilidad si sienten que no son tratados apropiadamente.
Valores—Los valores son los ideales y las motivaciones que originariamente atrajeron a una persona hacia su trabajo, son la conexión motivante entre el trabajador y el lugar de trabajo. Sentir que el trabajo que se debe hacer está muy lejos de ser el deseado puede llevar a un mayor burnout.
Importancia de los aportes del personal y los pacientes
Se necesitan mayores aportes de todos en el ámbito de la salud, incluidos médicos, enfermeras y otro personal, así como también los pacientes y sus familiares. Por ejemplo, la mayoría de las investigaciones sobre la intersección entre calidad y burnout se centraron sobre el personal de enfermería.
Las experiencias de los médicos y especialmente de los pacientes, están en su mayor parte ausentes, aunque evidencia reciente indica que las percepciones de los pacientes sobre el bienestar del médico afectan la relación médico-paciente.
La perspectiva de los pacientes y sus familiares sobre los problemas institucionales y el estrés entre el personal sanitario puede ser un indicador del bienestar institucional.
La evidencia acumulada señala las estrategias preventivas que refuerzan el compromiso del personal. Sugiere que involucrar a los pacientes a través de un co-diseño basado sobre la experiencia puede generar la mejor prestación de servicios y la retroalimentación de parte de los pacientes puede contribuir a mejorar los servicios y levantar la moral entre el personal.
Dada la relación entre el burnout y la evolución de los pacientes, y la evidencia de que el apoyo de estos ayuda a construir una buena comunicación, la participación del paciente tiene el potencial de mejorar el burnout del médico.
Conclusiones
Es necesario ampliar nuestro enfoque para enfrentar el burnout. El desafío para los sistemas sanitarios en un ámbito de salud cada vez más complejo, con las presiones paralelas de limitación de los recursos y niveles crecientes de burnout, es desarrollar intervenciones para contrarrestar los factores que conducen al mismo.
El problema no son los trabajadores sino el modo en que el entorno se está volviendo tóxico. La medición del burnout puede proporcionar la señal precoz de un problema.
La prevención, siempre más deseable que el tratamiento, será posible debido a un entorno laboral sano que incluya tanto evidencia continua basada sobre la evaluación del burnout, como acción sobre los causantes estructurales del burnout, adaptado a la experiencia del personal y co-diseñado con la participación de quienes se atienden en los servicios de salud.
Resumen y comentario objetivo: Dr. Ricardo Ferreira
Fuente consultada: www.intramed.net