La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha puesto en marcha el Observatorio Mundial de la Demencia, una plataforma pionera entre cuyas misiones está realizar un seguimiento del progreso en la prestación de servicios para las personas con demencia y para quienes los cuidan.
El Observatorio Mundial de la Demencia analizará también la puesta en marcha e implementación de políticas y planes nacionales sobre esta patología, así como las medidas acometidas para reducir los factores de riesgo e infraestructuras para desarrollar los tratamientos, además de recopilar información sobre sistemas de vigilancia y datos de morbilidad.
Tal y como afirma el Doctor Tarun Dua, miembro del departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la OMS, “se trata del primer sistema de monitorización global para la demenciaque incluye una gama tan completa de datos. El sistema no solo nos permitirá rastrear el progreso, sino también, lo que es más importante, identificar las áreas donde los esfuerzos futuros son más necesarios”.
En la actualidad la OMS cuenta con datos de 21 países de todos los niveles de ingresos y para finales de 2018 espera aumenten la cifra a 50. Los resultados iniciales han reflejado que muchos de estos países ya están tomando medidas, como planificación, conciencia de la demencia y tolerancia a la demencia para combatir la estigmatización en estos pacientes.
Por su parte, el Doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, subraya que “casi 10 millones de personas desarrollan demencia cada año, seis millones de ellas en países de bajos y medianos ingresos. El sufrimiento resultante es enorme. Es una llamada de alarma: debemos prestar mayor atención a este desafío creciente y garantizar que todas las personas que viven con demencia, donde sea que vivan, reciban la atención que necesitan”.
La OMS advierte que el coste global anual estimado de esta enfermedad es de 818.000 millones de dólares, equivalente a más del 1% del producto interno bruto mundial. El coste total incluye los costes médicos directos, la atención social y la atención informal (pérdida de ingresos de los cuidadores). Y para 2030 se espera que este coste ascienda a dos billones de dólares, lo que podría socavar el desarrollo social y económico y desbordar los servicios sociales y de salud, incluidos los sistemas de cuidado a largo plazo.
En este sentido, el Observatorio Mundial de la Demencia proporcionará un banco de conocimientos donde las autoridades de salud y asistencia social, profesionales médicos, investigadores y organizaciones de la sociedad civil podrán encontrar perfiles nacionales y regionales de demencia, informes globales, orientación normativa, directrices y herramientas sobre prevención y atención de la demencia.
La puesta en marcha de este Observatorio forma parte del plan de acción mundial sobre la respuesta de salud pública a la demencia 2017-2025. Se trata de un plan integral que incluye acciones concretas que pueden tomar los encargados de formular políticas, los proveedores de atención sanitaria y social, las organizaciones de la sociedad civil y las personas con demencia y sus carreras. El plan se ha desarrollado prestando atención a la importancia de respetar los derechos humanos de las personas con demencia y hacer que participen en la planificación de su atención.
Plan Global contra la Demencia de la OMS
Durante la última Asamblea de la OMS (Organización Mundial de la Salud) se ha aprobado el Plan Global contra la demencia, un hecho que supone una nueva etapa en la comprensión, atención y tratamiento de la demencia.
Tras diez años de reivindicación por parte de la Alzheimer’s Disease International (ADI) de una respuesta global al creciente problema de la demencia, la Organización Mundial de la Salud ha aprobado finalmente un plan global para dicha enfermedad en el que se recomienda a todos los gobiernos que asuman y tomen conciencia sobre el problema de la demencia, y que actúen para reducir sus riesgos, adelantar el diagnóstico, invertir en atención y tratamiento, respaldar a los cuidadores y fomentar la investigación.
Hasta la fecha solo 29 países, de los 194 representados en la OMS, han desarrollado un plan nacional de demencia. Precisamente por eso, la Organización Mundial de la Salud quiere lanzar un mensaje urgente al resto de países recomendándoles que financien, implementen y pongan en marcha sus propios planes nacionales.
Tal y como indica Paola Barbarino, CEO de ADI, “ahora es el momento de que los países actúen. Tenemos una oportunidad única para cambiar drásticamente la situación existente ante la demencia. Quitarnos los miedos y pasar a la acción con un actitud comprensiva, inclusiva y de apoyo a todas las personas con la enfermedad y a sus cuidadores”.
En esta misma línea, Gleen Rees, presidente de ADI, asegura que la demencia es la única enfermedad crónica sin cura, por lo que “al menos un 1% del PIB habría que invertirlo en investigación”. Así, el objetivo de la Alzheimer’s Disease International es que todos los estados miembros implementen campañas de sensibilización pública, y que al menos en el 75% de los países se realicen programas de formación para familiares y cuidadores. En este sentido, Kate Swaffer, presidenta de la Alianza Internacional de la Demencia y persona diagnosticada de Alzheimer, afirma que “todos los que convivimos con la demencia, necesitamos estos planes para mejorar nuestra calidad de vida el mayor tiempo posible”.
Fuentes consultadas:
Organización Mundial de la Salud
Alzheimer’s Disease International