De acuerdo con nuevo informe del
Grupo Banco Mundial titulado Drug Resistant Infections: A Threat to Our
Economic Future (Infecciones resistentes a los medicamentos:
Una amenaza a nuestro futuro económico), las infecciones resistentes a los
medicamentos podrían causar daños económicos similares a los de la crisis
financiera de 2008. La investigación muestra que un escenario de alta
resistencia a los antimicrobianos (RA) (en el que los antibióticos y otros
fármacos antimicrobianos ya no permitan tratar infecciones como es debido)
podría causar a los países de ingreso bajo una pérdida de más del 5 % el
producto interno bruto (PIB) y empujar a 28 millones de personas, la
mayoría de países en desarrollo, a la pobreza para 2050. Y, a diferencia de lo
que sucedió en la crisis de 2008, no habría perspectivas de una recuperación
cíclica en el mediano plazo, dado que el costoso impacto de la RA persistiría.
“La escala y la naturaleza de
esta amenaza económica podrían echar por tierra logros en materia de desarrollo
que costaron mucho esfuerzo y alejarnos de nuestros objetivos de poner fin a la
extrema pobreza e impulsar la prosperidad compartida”, señaló Jim Yong Kim,
presidente del Grupo Banco Mundial. “El costo de la inacción es demasiado
alto, sobre todo para los países más pobres. Debemos cambiar
urgentemente de rumbo para evitar esta posible crisis”.
Las principales conclusiones del
informe, que se basan en proyecciones de la economía mundial realizadas por el
Grupo Banco Mundial para el período 2017 y 2050, son las siguientes:
- Impacto en el PIB: Para 2050, el PIB anual mundial se reduciría un 1,1 % en el escenario de RA de bajo impacto y un 3,8 % en el de alto impacto. El PIB de los países de ingreso bajo se reduciría progresivamente cada año y, en el segundo escenario, la pérdida superaría el 5 % del PIB en 2050.
- Impacto en la pobreza mundial: La RA generaría un aumento pronunciado de la pobreza. De los 28,3 millones de personas que caerían en la pobreza extrema en 2050, en el escenario de RA de alto impacto, la vasta mayoría (26,2 millones) viviría en países de ingreso bajo. Actualmente, el mundo está bien encaminado, en términos generales, para eliminar la pobreza extrema (calculada en función de un umbral de USD 1,90 al día) a más tardar en 2030, dado que se está aproximando a la meta de lograr que menos del 3 % de personas vivan en esas condiciones. Esa meta podría volverse inalcanzable debido a la RA.
- Impacto en el comercio mundial: En 2050, el volumen de exportaciones reales a nivel mundial se reduciría un 1,1 % en el escenario de bajo impacto y un 3,8 % en el de alto impacto.
- Impacto en los costos de salud: Para 2050, el aumento en los costos de salud a nivel mundial podría variar entre USD 300 000 millones y más de USD 1 billón al año.
- Impacto en la producción ganadera: Para 2050, la caída de la producción ganadera mundial podría variar entre un mínimo del 2,6 % y un máximo del 7,5 % al año.
Las infecciones resistentes a los
fármacos, tanto en humanos como en animales, están aumentando a nivel mundial.
Si la RA se propaga sin control, muchas enfermedades infecciosas volverán a ser
intratables, con lo cual se revertirá un siglo de avances en el área de la
salud pública. Las Naciones Unidas han programado para esta semana una sesión
especial de un día sobre la RA como parte de la Asamblea General en Nueva York;
es apenas la cuarta vez que el tema de la salud se destaca de este modo.
“Ahora sabemos que, a menos que
se aborde con rapidez y seriedad y de forma sostenida, el creciente problema
mundial de la resistencia a los antibióticos será desastroso para la salud
humana y animal, la producción de alimentos y las economías mundiales. El
hecho de que esta situación, de no controlarse, pueda perjudicar sobre todo a
los pobres deja en claro por qué es necesario abordarla como una cuestión
esencial para el desarrollo. Es de esperar que, cuando los jefes de
Estado asistan a la reunión de alto nivel de la Asamblea General de las
Naciones Unidas sobre RA esta semana, este tema revista absoluta prioridad,
afirmó Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la
Salud (OMS).
En varios informes recientes
sobre la RA, incluido el más reciente, el análisis de políticas independiente
de lord Jim O’Neill, se ha instado a centrarse con urgencia en esta
cuestión, haciendo gran hincapié en las pérdidas económicas mundiales que puede
ocasionar: un total aproximado de USD 100 billones para 2050.
Lord Jim O’Neill, director de Review on
Antimicrobial Resistance, institución dedicada a examinar la resistencia a los
antimicrobianos, opinó acerca
del informe del Grupo Banco Mundial: “Este informe es otro recordatorio
oportuno de que el aumento de la resistencia a los medicamentos constituye una
amenaza latente a la prosperidad y al desarrollo económico en todas partes del
mundo. Espero que, cuando los líderes mundiales se reúnan en las
Naciones Unidas esta semana, este informe los ayude a reafirmar su
determinación de adoptar medidas adecuadas en colaboración para hacer frente a
los numerosos desafíos que plantea la resistencia a los antimicrobianos”.
En el informe se describe la
crisis en los sectores de la salud pública humana y animal, y en el medio
ambiente; se señala que la capacidad para regular los antimicrobianos es
insuficiente en muchos países, y que el uso inadecuado y el uso excesivo de
antibióticos constituyen un problema para algunos países, mientras que el
acceso a dichos medicamentos sigue siendo difícil para muchos
otros. Asimismo, no se invierte lo suficiente en la creación de sistemas
de salud pública sólidos, incluida la vigilancia y el seguimiento, que permitan
reducir el riesgo relacionado con la interacción entre los seres humanos, los
animales y su entorno.
En el informe se recomiendan
tanto soluciones en las que se tiene en cuenta la RA como soluciones
relacionadas específicamente con ella. Se señala que una de las mejores
oportunidades en el corto plazo para mitigar la amenaza de la RA es fortalecer
las inversiones en los sistemas de salud y la preparación general para lidiar
con enfermedades infecciosas, y mejorar los sistemas de salud pública humana y
animal, al tiempo que se incorpora la vigilancia de la RA en dichos sistemas
como uno de sus componentes integrales. Se apoya firmemente la implementación y
el adecuado financiamiento del plan de acción de la Organización Mundial de la
Salud contra la RA, ratificado en 2015. Asimismo, se recomienda prestar
atención inmediata a las intervenciones innovadoras relacionadas
específicamente con la RA que promueven e incentivan una gestión más adecuada
de los antimicrobianos tanto para los humanos, como para los animales y en el
uso adecuado de antibióticos en la cría de animales.
Podrá descargar y visualizar el informe completo
Drug Resistant Infections: A Threat to Our
Economic Future en formato pdf en
el siguiente vínculo AQUÍ
El Equipo de Regulación Sanitaria.
Fuente:
http://www.bancomundial.org/
